Este cuidador acababa de ver un extraño pez que nunca antes había visto: un animal de cerca de dos metros de largo, que parecía tener cuerpo de tortuga y cabeza de serpiente, y que se movía con relativa rapidez en el agua. Esta situación provocó que este cuidador pronto avisara a sus superiores de lo que había observado, sobre todo al tener en cuenta que se trata de una zona recreativa en la que la gente suele bañarse con asiduidad. Pocos días después, confirmaba sus sospechas.
Extrañado por lo que vio, no dejó de visitar el lago cada día con su cámara en la mano, hasta que consiguió lo que buscaba: realizar varias fotografías del animal en movimiento. Cuando el objetivo de su máquina fue capaz de captarlo, descubrió que en realidad esa gran espalda que en un primer momento había divisado y le hacía creer que podía ser una tortuga era un gigantesco lomo que acababa en una doble aleta: sin duda, era un pez que nunca antes había visto.
"La parte trasera se parecía a la de una tortuga y era negra. Después, mostró su cabeza y era como la de una serpiente. Ya nos habíamos dado cuenta de la existencia de este extraño pez antes, pero había mostrado muy poca parte de su cuerpo fuera del agua, por lo que no habíamos podido identificarlo", aseguraba Song Yunchang, jefe de seguridad del parque, al 'Guangzhou Daily'. Era el momento de tratar de cazar a este extraño pez que atemorizaba a los visitantes del parque.
Cuando las autoridades comprobaron las imágenes, entendieron que se trataba de un peligroso pez, lo que les llevó a poner carteles en el lago para impedir que nadie se bañara. Tras varios días de intensa búsqueda, consiguieron dar con la pieza y sacarla del lago: tras analizar este extraño pez que causó el pánico en la zona durante varios días, los expertos llegaron a la conclusión de que se trataba de un Lepisosteus Osseus. Pero, ¿cómo había llegado hasta allí?
El Lepisosteus Osseus es un pez prehistórico, con miles de años de antigüedad, que forma parte de las especies marítimas en peligro de extinción. Se trata de una especie conocida comúnmente como pejelagarto narigudo o pez caimán, que vive en lagos y ríos de Estados Unidos, Canadá y del norte de México. Por ello, la principal opción que se baraja es que haya sido adquirido en el mercado negro y posteriormente haya sido abandonado dentro del lago.
De todas formas, las autoridades no las tienen todas consigo, pues el animal que han conseguido sacar del agua tenía una medida aproximada de 1,2 metros de longitud, mientras que el que consiguieron fotografiar da la sensación de ser mucho más grande. ¿Se tratará de varios especímenes diferentes? De momento, no se ha vuelto a ver en las aguas otro de estos extraños peces con cabeza de serpiente, un animal que ha tenido atemorizado durante un mes a medio parque.
Fuente e imagen: ElConfidencial


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