Automovilistas Europeos Asociados (AEA), una asociación independiente y sin ánimo de lucro, afirma que la Dirección General de Tráfico (DGT) impone en España más de 6.000 multas al día, es decir, 263 multas cada hora con una media de 121,82 euros cada una. Sumando estos datos de la DGT a las multas de las administraciones públicas y la Guardia Civil, se acumula un total de 1,2 millones de euros distribuidos en 10.000 penalizaciones diarias.
Ante esta enorme cifra, y teniendo en cuenta las múltiples quejas de algunos conductores, la asociación de Automovilistas Europeos Asociados ha indicado una serie de consejos para recurrir y evitar pagar aquellas multas de tráfico que se consideren injustas. A continuación, se detallan algunos de estos consejos:
1. Errores de forma:
Cualquier fallo tanto en los datos personales (DNI, nombre y apellidos) como en la correcta identificación del vehículo (marca, modelo y matrícula) o en la indicación de la penalización (si no se incluye explícita y correctamente la pérdida puntos asociada a la multa) puede servir para recurrir la sanción y evitar pagarla.
De acuerdo con Mariano Arnaldo, de la AEA, "existen errores en la medición de los radares de la DGT" que han llevado a que impongan más de 300.000 multas equivocadas. Por ello, si se tiene claro que no se rebasó el límite de velocidad, puede recurrirse la sanción, ya que a veces los radares están mal calibrados o pueden confundir a dos vehículos que circulen muy cercanos.
3. Controladores de la ORA:
Las famosas multas por zona azul son muy a menudo recurribles porque, de acuerdo con AL Abogados, "con la ley en la mano las empresas privadas no tienen potestad sancionadora". Es decir, en muchos casos, si un policía no certifica la multa, la ORA no puede cobrar la penalización legalmente. Sin embargo, algunos ayuntamientos se amparan en que el controlador "denuncia un acto ilegal, pero no lo sanciona", siendo la administración pública quien después tramita la multa.
4. Semáforos:
En algunas ciudades, se ha instaurado ya el sistema "foto-rojo", por el que las cámaras captan una imagen de aquellos vehículos que superan un semáforo en rojo, suponiendo esta infracción una grave multa. Sin embargo, según AEA, es necesario que la Policía presente el documento de control meteorológico junto a la sanción, ya que, a menudo, este sistema de "foto-rojo" falla por las malas condiciones climatológicas.
5. Estacionamiento:
Las multas por estacionamiento indebido son las más difíciles de quitar, ya que la palabra del agente se considera prueba suficiente para la sanción. Sin embargo, en algunos casos, pedir una prueba fotográfica puede servir para librarse de pagar la infracción.
6. Uso del teléfono:
La multa de 200 euros y retirada de 3 puntos por hablar mientras se conduce puede recurrirse, en caso de que se considere injusta, negando los hechos y solicitando pruebas de la infracción. A menudo, al ser complejo obtener una imagen de este tipo de comportamiento, puede alegarse la vulneración del derecho a la presunción de inocencia para evitar pagar la multa.
7. Alcoholemia:
De acuerdo con la última reforma de la Ley de Tráfico, todo conductor tiene derecho a tres controles: el primero, en el acto, con el alcoholímetro, el segundo, diez minutos más tarde, también soplando y el tercero, en un hospital, con un análisis de sangre. Si exigimos este procedimiento y no se sigue, la multa podría recurrirse.
Fuente e imagen: Diario Ideal
Fuente e imagen: Diario Ideal


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